
Hablar del Critón de Platón no puede hacerse sin introducirnos en el escrito en el cual Platón, transcribe la defensa pública que hace de sí, Sócrates (Apología de Sócrates)1. La tésis del Critón que sostengo es que "Sócrates acepta su condena como un deber hacia sí mismo, porque ante todo respeta su naturaleza y su valor moral" Tiene su destino y en esto se basa su defensa. El lo ha hecho todo por su dios, en el cual cree y que lo ha puesto a prueba puesto que en Atenas no existe varón más sabio que Sócrates. Esto le ha sido revelado a Querofonte por el oráculo en Delfos, consagrado al dios Apolo, el más bello de los dioses que habitan el Olimpo y a quien le están consagradas las artes, las ciencias y la razón. Su argumento esgrime que ...
" (21) Habiendo oído tal oráculo pensé ... "¿ qué dice el dios, y que pretende con tal dicho dar a entender?; que no me sé sabio, ni poco ni mucho. (esta es la tesis de la cual parte Sócrates y de la cual devendrá su tragedia), porque de ninguna manera miente, que por ley básica no puede mentir.
... De muy mala gana emprendí la comprobación de la siguiente manera: me dirigí a uno de los que pasaban por sabios ...
... me pareció dialogando con él, que tal varón parecía sabio a otros y aún a muchos hombres, y sobre todo se lo parecía a sí mismo; más no lo era verdad.
Intenté entonces demostrarle que él se creía sabio pero no lo era. Lo que conseguí fué volverme odioso para él y a muchos de los presentes ... al irme separando de él iba pensando para mí: "por cierto que soy más sabio que este hombre, porque en realidad de verdad, me inclino a peligrosamente a pensar que ninguno de los dos sabemos nada ni de bello ni d bueno, más él cree saber sin saber, mientras que yo, como no sé nada, nada me creo saber". 2 (argumento)
El pecado de Sócrates no es mostrar la verdad de los hombres tomados como verdaderos- filósofos, poetas y políticos- sino el hacerla pública porque para él, aquellos que son tomados como sabios y asideros de verdad, no lo son y entonces evidencia su ignorancia frente a todos. Sócrates cuestiona la base del poder que esgrimen filósofos, poetas y políticos. Sócrates se ha transformado en un enemigo público y lo acusan de tres delitos:
• del corromper a los jóvenes (pp:13-16)
• del ateísmo que profesa (pp:16-18)
• de deshonrar públicamente el nombre ciertos hombres considerados como respetables por su saber (el sabio Méleto, el político Anyto y el poeta Lycón)
" (17) Varones atenienses ..., ... en las palabras de mis acusadores no hay tan sólo algo de verdad, sino que no hay absolutamente nada ...
... muchos han sido mis acusadores ante vosotros y desde hace mucho tiempo atrás, y siempre en falso. A éstos temo yo mucho más ... pues os tomaron cuando érais pequeños casi todos vosotros y os persuadieron (...)
(...) precisamente en aquella edad en que uno es más crédulo: en vuestra niñez, en la mocedad de alguno de vosotros ... " (tesis)
(...)
(19) Valorad pues ... que como digo, tenga que habérmelas con dos tipos de acusadores: unos, los que ahora se ha puesto a acusarme; otros, los de antiguo, como los llamo; y convenceros de que es preciso, ante todo defenderme de los antiguos ya que vosotros mismos los habéis oído acusarme y mucho más que a éstos últimos" 3 (argumento)
Aludiendo a que si le dijeran que le perdonan la ofensa y con ello su vida, lejos de su Patria, o vivir entre aquellos con la condición no no incurrir más en el arte de poner a prueba la sabiduría o necedad de otros con la herramienta que para él es la filosofía, responde lo siguiente ante la plaza pública:
(29) "Varones atenienses, sois para mí inseparables, os amo; obedeceré, con todo antes al dios que a vosotros y mientras me quede un soplo de vida, mientras estés en mi poder, no cesaré de filosofar, exhortándoos y diciendo claramente a cualquier de vosotros a quien tenga ocasión de hablar lo que para mí es ya costumbre decir: "¡ oh, óptimo entre los varones!, puesto que eres ateniense, de esa Ciudad, la máxima y más afortunada en sabiduría y en fortaleza, ¿no te da vergüenza de preocuparte en hacerte de riqueza, fama y honores, mientras que por el contrario, ni te preocupas ni te das a pensar cómo llevar a su perfección la cordura de inteligencia, la verdad y el alma?"4 (tesis)
Lo que mantiene a Sócrates frente al irrenunciable veredicto de su inminente muerte es su honor, el saber que está cumpliendo con su destino porque hallar la verdad y la bondad dentro de los hombres y educarlos en ese saber, es un acto de amor:
(39) "Pero no es dificil, varones, huir de la muerte; muy más dificil es huir de la maldad, que corre más veloz que la muerte. Yo ahora, por tardo por viejo, seguramente, he escogido por el más lento, mientras que mis acusadores, por hábiles y por vivos, han sido cogidos por el más veloz: por la maldad.
Y deja como epitafio ante el jurado
(41) "Pero vosotros también , varones jueces, habéis de ser varones de bellas esoeranzas, respecto de la muerte; y tener como una de las verdades ésta: que no hay nada malo para el varón bueno, ni en vida ni en muerte; y que no descuidan sus cosas los dioses .
(...)
... cuando mis hijos lleguen a la bella edad , si os pareciere, varones, que se acuitan por las riquezas o por otra cosa cualquiera más que por la virtud, dadles como merecidas las mismas molestias que por que yo os h molestado; y si se tuviesen por algo, siendo nada, echadles en cara, como yo lo he hecho con vosotros, que no se cuidan de lo que debieran cuidarse, y que se creen ser algo, no siendo dignos de nada" 5 (argumento)
Critón
(sobre el deber)
Sócrates está esperando que su sentencia se cumpla y en la celda en la cual está confinado, entra su amigo Critón lamentándose por la desventura de su colega, al cual ama y admira. Le propone escapar de su condena fugándose pero Sócrates no acepta tal propuesta por deshonrosa a su virtud, a sus creencias y porque estaría lapidando todo aquello en lo que cree. Sócrates no teme a la muerte, no tiene nada que temer ya que ha vivido su vida al calor de la justicia y abrigado por las Leyes de la pólis ateniense.
(48) "... si obraremos según justicia dando dinero y haciendo favores a los que de aquí me hayan de sacar, si obraremos según la justicia liberados y liberadors, o por si el contrario al hacer todas estas cosas no quebrantaremos de verdad la justicia. Y si ... obramos contra justicia no habrá que pensar ya en si habrá que vivir o morir... pensar en la injusticia de tal acción" (tesis)
(50) "... llegarán las Leyes ... y se preguntarán dime, Sócrates ¿que es lo que estás pensando hacer? ¿Qué piensas con esta obra que estás emprendiendo destruírnos a nosotras las Leyes y en cuanto está de tu parte a la Ciudad entera?...
... ¿Qué no somos en primer lugar, las que te engendramos y según las que tu padre tomó por esposa a tu madre y te dieron el ser? Dinos, pues, a nosostras, las Leyes sobre el matrimonio, qué es los que como no bello tienes que echarnos en cara.
... Y ¿piensas que respecto de la Patria y de las Leyes te estará permitido, caso de que nosotras intentemos deshacernos de tí por creerlo justo, que tú a tu vez atentes, en la medida de tus fuerzas, contra nosostras las Leyes y la Patria, y sobre esto digas que, haciéndolo, obras según justicia tú, el de veras gran preocupado por la virtud?
... en este mismo proceso judicial estuvo en tu mano ponerte cual castigo el destierro ..., sino que preferiste la muerte al destierro. Pero ahora ni te avergüenas de lo que dijiste ni nos respetas a nosotras las Leyes, puesto que te has propuesto destruirnos, y obras como el más vil de los esclavos, intentando fugarte contra aquellos contratos y conciertos a tenor de los cuales conviniste en vivir como ciudadano nuestro. " 6 (argumento)
En esta personificación de las Leyes, en este recurso tan griego del antropomorfismo de las cualidades, dones o defectos, los dioses tienen representación humana y virtudes de los hombres y es por este recurso que Sócrates puede imaginar la confrontación con las Leyes diciéndole que cuando le toque morir, habiendo transgredido las Leyes, la Ley Suprema que rige el Hades de esa no podrá escapar y cuando sea juzgado por sus acciones (54) ... "si haces esto Sócrates, las Leyes del Hades no te acogerán benevolamente sabiendo que ... intentaste destruírnos" 7
Notas:
1 Platón: "Diálogos socráticos". Clásicos. Editor W. M. Jackson, México INC, 1era edición 1963. México D.F.
2 Idem, pp:8-9
3 Idem, pp: 5
4 Idem; pp. 21-22
5 Idem; pp. 35-39
6 Idem; pp. 54-55
7 Idem; pp: 58-59 Los hombres al morir eran transportados a un primer lugar, el Hades, en donde Hades el dios de las profundidades de la tierra que alberga la morada de los muerto decidía el destino final de su descanso eterno. Si habían sido virtuosos, seres bondadosos, compasivos y justos, su descanso final serían los campos Elíseos mientras que si hubieren sido injustos, mezquinos y malvados su morada sentenciante estaría en el Tártaro, sufriendo la condena eterna de sus malas acciones cometidas a los otros.
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