
..."No te he dado rostro ni lugar alguno que sea propiamente tuyo, ni
tampoco ningún don que te sea particular, oh Adan!, con el fin que tu
rostro, tu lugar y tus dones seas tu quien los desee, los conquiste y de
este modo los poseas por tí mismo. La naturaleza encierra otras leyes
por mi establecidas. Pero tú, a quien ... nada limita, por tu propio
arbitrio, entre cuyas manos yo te he entregado, te defines a tí mismo.
Te coloqué en medio del mundo para que pudieras contemplar mejor lo que
el mundo contiene. No te he hecho ni celeste ni terrestre, ni mortal ni
inmortal, a fin que tú mismo, libremente a la manera del buen pintor o
del hábil escultor, remates tu propia forma..."
Discursos acerca de la dignidad del hombre. Pico della Mirándola (1463-1494)
No hay comentarios:
Publicar un comentario