domingo, 4 de julio de 2010

El hombre camaleónico


..."No te he dado rostro ni lugar alguno que sea propiamente tuyo, ni
tampoco ningún don que te sea particular, oh Adan!, con el fin que tu
rostro, tu lugar y tus dones seas tu quien los desee, los conquiste y de
este modo los poseas por tí mismo. La naturaleza encierra otras leyes
por mi establecidas. Pero tú, a quien ... nada limita, por tu propio
arbitrio, entre cuyas manos yo te he entregado, te defines a tí mismo.
Te coloqué en medio del mundo para que pudieras contemplar mejor lo que
el mundo contiene. No te he hecho ni celeste ni terrestre, ni mortal ni
inmortal, a fin que tú mismo, libremente a la manera del buen pintor o
del hábil escultor, remates tu propia forma..."
Discursos acerca de la dignidad del hombre. Pico della Mirándola (1463-1494)

No hay comentarios:

Publicar un comentario